viernes, 7 de agosto de 2015
jueves, 6 de agosto de 2015
El ejercicio evita enfermedades
Nosotros los corredores sabemos lo bueno que es practicar deporte, cualquiera que sea este. Y que practicar ejercicio de manera continuada y con estabilidad nos va a mejorar mucho la salud.
Todos sabemos que mejoramos características como la flexibilidad, nos mantenemos en un peso estable y nos sentimos con más fuerza. Pero aquí quiero hablar de como el ejercicio nos va a mantener más alejados de algunas enfermedades importantes que A las personas sedentarias.
DEPRESION
El practicar algún deporte o realizar ejercicio de manera rutinaria nos va a ayudar a estar más felices. Cuando se practica un deporte el cuerpo libera endorfinas (conocidas popularmente como hormonas de la felicidad). Estas hormonas cuando son liberadas provocan una sensación plena de bienestar y aunque el deporte no es la única fuente es una de las más sencillas y completas. No seria el primero que cuando pasa un mal momento es cuando disfruta más de los entrenos ya que liberas toda la tensión y activas esta hormona.
CANCER
Esta enfermedad, si se me permite la comparación, es lo más parecido a la lotería. Puedes llevar una vida recta y sin excesos y de un día a otro ser diagnosticado. Si bien el practicar deporte no te va a librar de esta enfermedad, de forma directa hacer ejercicio reduce de manera considerable las posibilidades de determinados cánceres. De manera indirecta, el practicar deporte puede hacer que mejores tus hábitos alimenticios, dejes de beber o de fumar y con ello se reduzcan el riesgo. Por otra parte si el deporte es en el exterior hay que tener cuidado cuando pegue el sol y salir siempre protegidos.
ENFERMEDADES CARDÍACAS
Un corazón de deportista es un corazón sano, si el deporte es moderado y no se padece ningún antecedente este es beneficioso para el organismo. Las personas que practican ejercicio de manera asidua tienen un corazón más fuerte, capaz de bombear más sangre con menos latidos y con unas venas y arterias fuertes y libres de colesterol.
Por otra parte mejora el subministro de oxígeno a las células.
EVITA LA OSTEOPOROSIS
Con la edad los huesos pueden volverse más finos y frágiles, incrementando el riesgo de fractura. El salir a correr regularmente nos va a asegurar que estos huesos van a fortalecerse, ya que aumenta el contenido de minerales en ellos.
NOS HACE SER HUMILDES
Si bien el egoísmo y la envidia no es una enfermedad, corriendo aprendes a ser humilde, dejas de lado las envidias. Antes que ser un rival, el que corre delante tuyo es un compañero de fatigas, que ha sacrificado tiempo, planes, comidas e incluso sueño para estar donde está. No le ha importado levantarse un domingo a las 6 de la mañana para recorrer 25 kilómetros después de una semana entera madrugando.
Aprendes a respetar a los otros corredores pero también a ti, sabes lo difícil que ha sido para ti todo el camino que has dejado atrás, lo que has evitado para conseguir tu sueño. Nos hace apreciar cada detalle como una experiencia enorme, rascar unos segundos al crono puede hacernos la persona más feliz del mundo en ese preciso momento.
El ejercicio evita enfermedades - nocorrasvuela El ejercicio. El ejercicio como factor protector contra diversas enfermedades. Correr y la humildad. Evitemos enfermedades haciendo deporte. | |||||||
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Mente y meditación
Cuando la mente no tiene pensamientos, eso es lo que se conoce como meditación. La mente se queda sin pensamientos en dos estados: el sueño profundo y la meditación. El sueño profundo y la meditación tienen algo en común y algo diferente. Una cosa es similar: en los dos estados, el pensamiento desaparece. Una cosa es diferente: en el sueño profundo, también desaparece la conciencia, mientras que en la meditación permanece. Así pues, la meditación es igual que el sueño profundo, pero con conciencia. Estás relajado, como en el sueño profundo, pero estás consciente, completamente despierto… *
La mente no es una cosa, sino un suceso. Una cosa tiene sustancia, un suceso es solo un proceso. Una cosa es como una roca, un suceso es como una ola. Existe, pero no tiene sustancia. Es solo algo que ocurre entre el viento y el mar, un proceso, un fenómeno. Esto es lo primero que hay que entender, que la mente es un proceso como una ola o como un río, pero que no tiene sustancia. Si tuviera sustancia, no se podría disolver. Como no tiene sustancia, puede desaparecer sin dejar la menor huella.
La mente es solo un proceso. De hecho, la mente no existe: solo existen pensamientos, pensamientos que se mueven tan deprisa que a ti te parece y sientes que allí existe algo con continuidad. Viene un pensamiento, y después otro, y otro, y muchos más… hay tan poca separación entre ellos que no puedes percibir el intervalo entre un pensamiento y otro. Y así, dos pensamientos se unen, forman una continuidad, y debido a esa continuidad tú crees que hay una mente. * Los pensamientos existen; la mente no existe. La mente es solo apariencia. Y cuando miras hacia las profundidades de la mente, esta desaparece. * Cuando no hay mente, te llega inmediatamente la percepción de que ya no participas en los pensamientos. Los pensamientos están ahí, pasando a través de ti como pasan las nubes a través del cielo, o el viento a través de los árboles. Los pensamientos pasan a través de ti, y pueden pasar porque tú eres un inmenso vacío. No hay impedimento, no hay obstáculos. * Y cuando empiezas a sentir que los pensamientos van y vienen y que tú eres un observador, un testigo, se adquiere dominio sobre la mente. La mente no se puede controlar en el sentido ordinario. * Si alguien estuviera controlando la mente, sería solo una parte, un fragmento de la mente controlando otro fragmento de la mente. Eso es el ego. La mente no se puede controlar de ese modo. * El vacío interior puede ver, pero no puede controlar. Puede mirar, pero no puede controlar… pero la simple mirada es el control; el fenómeno mismo de la observación, de ser testigo, se convierte en maestría porque la mente desaparece. *
La mente no es nada más que la ausencia de tu presencia
Cuando te sientas en silencio, cuando miras a las profundidades de la mente, la mente simplemente desaparece. Quedan pensamientos, que son existenciales, pero la mente no se ve por ninguna parte. Pero cuando la mente desaparece, se hace posible una segunda percepción: puedes ver que los pensamientos no son tuyos. Claro que te llegan y a veces se quedan algún tiempo en ti, y después se marchan. Eres una parada en su camino, pero no se originan en ti. ¿Te has fijado alguna vez en que de ti no ha surgido ni un solo pensamiento? Ni un solo pensamiento se ha formado por medio de tu ser; siempre vienen del exterior. No te pertenecen: planean sobre ti sin raíces, sin hogar. * Y después siguen moviéndose por sí solos; tú no tienes que hacer nada. Si te limitas a observar, adquieres control. *
Desde cierto punto de vista, la mente es como las olas: una perturbación. Cuando el mar está en calma, tranquilo, sin perturbaciones, no hay olas. Cuando el océano es perturbado por las mareas o por un viento fuerte, cuando se forman olas enormes y toda la superficie es un caos, entonces, desde cierto punto de vista, la mente existe. La mente es una perturbación de la conciencia, como las olas son una perturbación del mar. Algo ajeno ha intervenido: el viento. Algo procedente del exterior le ha ocurrido al mar, o a la conciencia los pensamientos o el viento, y se produce el caos. Pero el caos siempre está en la superficie. Las olas siempre están en la superficie. En las profundidades no hay oleaje; no puede haberlo, porque el viento no puede penetrar en las profundidades. Así pues, todo ocurre en la superficie. Si te desplazas hacia dentro, adquieres control. Si te desplazas desde la superficie hacia dentro, llegas al centro. De pronto, aunque la superficie esté perturbada, tú ya no estás perturbado. Toda la ciencia de la meditación consiste simplemente en centrarse, en moverse hacia el centro. * Y desde allí, toda la perspectiva cambia. * Entonces se adquiere dominio, y no un control forzado, sino un dominio que se produce espontáneamente cuando estás centrado. Centrarse en la conciencia es el dominio de la mente. *
Desde otro punto de vista, la mente es como el polvo que se va acumulando en la ropa de un viajero. * Capas y más capas de polvo, y tú crees que esas capas son tu personalidad. * Te has identificado con ellas. La mente es el pasado, la memoria, el polvo. A todos les cae encima… si viajas, recogerás polvo. Pero no hay necesidad de identificarse con él, no hay necesidad de unificarse con él, porque si te haces uno con él vas a tener problemas, porque tú no eres el polvo, eres conciencia. * ¿Acaso eres solo polvo, capas de polvo, o hay algo más adentro que no es polvo, que no pertenece en absoluto a la tierra? * La mente es el pasado, la memoria, todas las experiencias acumuladas, en cierto sentido. Todo lo que has hecho, todo lo que has pensado; todo lo que has deseado, todo lo que has soñado… todo, tu pasado total, tu memoria… la memoria es la mente. Y a menos que te desprendas de la memoria, no serás capaz de dominar la mente.
¿Cómo librarse de la memoria?
Está siempre ahí, siguiéndote. De hecho, tú eres la memoria, así que ¿cómo desprenderse de ella? ¿Quién eres tú, sino tus recuerdos? Cuando te pregunto: «¿Quién eres tú?», me dices tu nombre. Eso es tu memoria. Tus padres te pusieron ese nombre tiempo atrás. Yo te pregunto: «¿Quién eres?» y tú me hablas de tu familia, de tu padre, de tu madre… Eso es un recuerdo. Yo te pregunto: «¿Quién eres?», y tú me hablas de tus estudios dé tus títulos, de que eres diplomado en arte o doctor en medicina, o ingeniero, o arquitecto. Eso es un recuerdo. *
¿Cómo librarse de los recuerdos?
Recuerda siempre que «esto me ha pasado a mí, pero yo no soy esto». Claro que naciste en cierta familia, pero eso no eres tú; te ha ocurrido a ti, es un suceso exterior a ti. Claro que alguien te puso un nombre eso tiene su utilidad, pero el nombre no eres tú. Claro que tienes una forma, pero tú no eres la forma; la forma es solo la casa en la que vives. * Observa y discrimina. * Sigue suprimiendo todas las identidades que no son tú: la familia, el cuerpo, la mente. En ese vacío, cuando todo lo que no eres tú ha sido eliminado, tu ser emerge de pronto. Por primera vez te encuentras contigo mismo, y ese encuentro se convierte en maestría.

No se puede detener el pensamiento. No es que no se detenga, pero no se puede detener. Se detiene por sí solo. La no-mente no surge deteniendo el pensamiento. Cuando ya no hay pensamiento, hay no-mente. Pero el esfuerzo de detenerlo creará más ansiedad, creará conflictos, hará que te dividas. * Porque la quietud forzada no es silencio. Por debajo, en las profundidades del subconsciente, la mente reprimida sigue funcionando. ¿Qué es lo que hay que hacer? * Observa. No trates de detenerla. No hay necesidad de realizar ningún acto contra la mente. * No intentes detener la mente o el pensamiento… solo obsérvalo, déjalo fluir. * Observar la mente significa mirarla con profundo amor, con profundo respeto, con reverencia. * La mente en sí misma no tiene nada de malo. Pensar no tiene nada de malo en sí mismo. Es un proceso muy bello, como otros procesos. *
Observa los sutiles matices de la mente, los giros repentinos, los hermosos giros. Los saltos bruscos, los juegos que la mente juega sin parar. Los sueños que teje, la imaginación, la memoria, las mil y una proyecciones que crea. ¡Observa! Mantente aparte, a distancia, sin participar, y poco a poco empezarás a sentir… Cuanto más a fondo observes, más profunda se hace tu conciencia. Empiezan a aparecer nuevos huecos, intervalos… Un pensamiento se va y todavía no llega otro, y se forma un hueco. Una nube pasa, otra está llegando, y entre ellas hay un espacio. En esos espacios, por primera vez percibirás vislumbres de la no-mente. * Ves con claridad, ves con penetración. Toda la existencia se vuelve transparente. *
Cuando pasa un pensamiento, lo observas. Cuando pasa un intervalo, lo observas. Ahora no tienes una intención fija. No dices: «me gustaría ver los intervalos». Eso es una tontería, porque en cuanto te enganchas a mirar solo los intervalos, has decidido otra vez en contra del pensamiento. I entonces, los intervalos desaparecerán. Sólo se producen cuando estás aparte, muy distanciado. Se presentan solos, no se pueden provocar. Es algo que ocurre , tú no puedes forzar que ocurra. Son sucesos espontáneos.
Sigue observando. Deja que los pensamientos vengan y se vayan adonde quieran irse. No pasa nada malo. No intentes manipular y no intentes dirigir. * A veces transcurrirán minutos sin ningún pensamiento; no habrá tráfico… un silencio total, sin perturbaciones. Cuando aparezcan los huecos más grandes, surgirá en ti una nueva claridad. No sólo tendrás claridad para ver el mundo; serás capaz de ver el mundo interior. *
Pero no te enganches tampoco a eso. Ese enganche es alimento para la mente, que seguirá adelante. Entonces, cuando quieres pensar, piensas; si necesitas el pensamiento, lo utilizas. Si no necesitas el pensamiento, lo dejas descansar. No es que la mente ya no esté ahí… la mente sigue ahí, pero tú puedes utilizarla o no. * Tú no le has dado reposo; por eso la mente se vuelve mediocre. Se está usando continuamente, está cansada, y eso sigue y sigue. Trabaja de día, trabaja de noche… de día piensas, de noche sueñas. Un día tras otro, sigue trabajando vives setenta u ochenta años, habrá estado trabajando todo ese tiempo. *
Pero no hay manera de detenerla a la fuerza. No seas violento. Muévete con cariño, con profunda reverencia, y empezará a ocurrir por sí solo. Tú limítate a observar y no tengas prisa. La mente moderna tiene mucha prisa. Quiere métodos instantáneos para detener la mente. De ahí el atractivo de las drogas. Puedes obligar a la mente a detenerse utilizando drogas, productos químicos, pero así estás siendo violento con el mecanismo. Eso no es bueno, es destructivo. De ese modo, no adquirirás maestría. Puedes conseguir detener la mente por medio de drogas, pero entonces las drogas te dominarán a ti, no vas a ser tú el amo. Simplemente, has cambiado de jefe, y has cambiado para peor… Ahora las drogas tendrán poder sobre ti, te poseerán; sin ellas, no serás nadie.
La meditación no es un esfuerzo contra la mente, es una manera de comprender la mente. Es un modo muy cariñoso de contemplar la mente… * Se detiene por sí sola, y entonces es hermosa. Cuando algo sucede sin ninguna violencia, posee una belleza propia. Tiene un desarrollo natural. *
Fuente: ★ Mente y meditación
En el sueño profundo pasas a un estado de no-mente, pero sin conciencia. No sabes dónde te están llevando, aunque por la mañana sentirás el impacto y el efecto. Si de verdad ha sido un sueño profundo y hermoso, sin ensoñaciones que te perturben, por la mañana te sentirás fresco, renovado, vivo, rejuvenecido, otra vez lleno de entusiasmo y energía. * Así pues, meditación significa permanecer tan relajado como cuando estás profundamente dormido, pero manteniéndote alerta. Mantén la conciencia… deja que desaparezcan los pensamientos, pero la conciencia debe mantenerse. *
¿QUÉ ES LA MENTE?La mente no es una cosa, sino un suceso. Una cosa tiene sustancia, un suceso es solo un proceso. Una cosa es como una roca, un suceso es como una ola. Existe, pero no tiene sustancia. Es solo algo que ocurre entre el viento y el mar, un proceso, un fenómeno. Esto es lo primero que hay que entender, que la mente es un proceso como una ola o como un río, pero que no tiene sustancia. Si tuviera sustancia, no se podría disolver. Como no tiene sustancia, puede desaparecer sin dejar la menor huella.
La mente es solo un proceso. De hecho, la mente no existe: solo existen pensamientos, pensamientos que se mueven tan deprisa que a ti te parece y sientes que allí existe algo con continuidad. Viene un pensamiento, y después otro, y otro, y muchos más… hay tan poca separación entre ellos que no puedes percibir el intervalo entre un pensamiento y otro. Y así, dos pensamientos se unen, forman una continuidad, y debido a esa continuidad tú crees que hay una mente. * Los pensamientos existen; la mente no existe. La mente es solo apariencia. Y cuando miras hacia las profundidades de la mente, esta desaparece. * Cuando no hay mente, te llega inmediatamente la percepción de que ya no participas en los pensamientos. Los pensamientos están ahí, pasando a través de ti como pasan las nubes a través del cielo, o el viento a través de los árboles. Los pensamientos pasan a través de ti, y pueden pasar porque tú eres un inmenso vacío. No hay impedimento, no hay obstáculos. * Y cuando empiezas a sentir que los pensamientos van y vienen y que tú eres un observador, un testigo, se adquiere dominio sobre la mente. La mente no se puede controlar en el sentido ordinario. * Si alguien estuviera controlando la mente, sería solo una parte, un fragmento de la mente controlando otro fragmento de la mente. Eso es el ego. La mente no se puede controlar de ese modo. * El vacío interior puede ver, pero no puede controlar. Puede mirar, pero no puede controlar… pero la simple mirada es el control; el fenómeno mismo de la observación, de ser testigo, se convierte en maestría porque la mente desaparece. *
La mente no es nada más que la ausencia de tu presencia
Cuando te sientas en silencio, cuando miras a las profundidades de la mente, la mente simplemente desaparece. Quedan pensamientos, que son existenciales, pero la mente no se ve por ninguna parte. Pero cuando la mente desaparece, se hace posible una segunda percepción: puedes ver que los pensamientos no son tuyos. Claro que te llegan y a veces se quedan algún tiempo en ti, y después se marchan. Eres una parada en su camino, pero no se originan en ti. ¿Te has fijado alguna vez en que de ti no ha surgido ni un solo pensamiento? Ni un solo pensamiento se ha formado por medio de tu ser; siempre vienen del exterior. No te pertenecen: planean sobre ti sin raíces, sin hogar. * Y después siguen moviéndose por sí solos; tú no tienes que hacer nada. Si te limitas a observar, adquieres control. *
Desde cierto punto de vista, la mente es como las olas: una perturbación. Cuando el mar está en calma, tranquilo, sin perturbaciones, no hay olas. Cuando el océano es perturbado por las mareas o por un viento fuerte, cuando se forman olas enormes y toda la superficie es un caos, entonces, desde cierto punto de vista, la mente existe. La mente es una perturbación de la conciencia, como las olas son una perturbación del mar. Algo ajeno ha intervenido: el viento. Algo procedente del exterior le ha ocurrido al mar, o a la conciencia los pensamientos o el viento, y se produce el caos. Pero el caos siempre está en la superficie. Las olas siempre están en la superficie. En las profundidades no hay oleaje; no puede haberlo, porque el viento no puede penetrar en las profundidades. Así pues, todo ocurre en la superficie. Si te desplazas hacia dentro, adquieres control. Si te desplazas desde la superficie hacia dentro, llegas al centro. De pronto, aunque la superficie esté perturbada, tú ya no estás perturbado. Toda la ciencia de la meditación consiste simplemente en centrarse, en moverse hacia el centro. * Y desde allí, toda la perspectiva cambia. * Entonces se adquiere dominio, y no un control forzado, sino un dominio que se produce espontáneamente cuando estás centrado. Centrarse en la conciencia es el dominio de la mente. *
Desde otro punto de vista, la mente es como el polvo que se va acumulando en la ropa de un viajero. * Capas y más capas de polvo, y tú crees que esas capas son tu personalidad. * Te has identificado con ellas. La mente es el pasado, la memoria, el polvo. A todos les cae encima… si viajas, recogerás polvo. Pero no hay necesidad de identificarse con él, no hay necesidad de unificarse con él, porque si te haces uno con él vas a tener problemas, porque tú no eres el polvo, eres conciencia. * ¿Acaso eres solo polvo, capas de polvo, o hay algo más adentro que no es polvo, que no pertenece en absoluto a la tierra? * La mente es el pasado, la memoria, todas las experiencias acumuladas, en cierto sentido. Todo lo que has hecho, todo lo que has pensado; todo lo que has deseado, todo lo que has soñado… todo, tu pasado total, tu memoria… la memoria es la mente. Y a menos que te desprendas de la memoria, no serás capaz de dominar la mente.
¿Cómo librarse de la memoria?
Está siempre ahí, siguiéndote. De hecho, tú eres la memoria, así que ¿cómo desprenderse de ella? ¿Quién eres tú, sino tus recuerdos? Cuando te pregunto: «¿Quién eres tú?», me dices tu nombre. Eso es tu memoria. Tus padres te pusieron ese nombre tiempo atrás. Yo te pregunto: «¿Quién eres?» y tú me hablas de tu familia, de tu padre, de tu madre… Eso es un recuerdo. Yo te pregunto: «¿Quién eres?», y tú me hablas de tus estudios dé tus títulos, de que eres diplomado en arte o doctor en medicina, o ingeniero, o arquitecto. Eso es un recuerdo. *
¿Cómo librarse de los recuerdos?
Recuerda siempre que «esto me ha pasado a mí, pero yo no soy esto». Claro que naciste en cierta familia, pero eso no eres tú; te ha ocurrido a ti, es un suceso exterior a ti. Claro que alguien te puso un nombre eso tiene su utilidad, pero el nombre no eres tú. Claro que tienes una forma, pero tú no eres la forma; la forma es solo la casa en la que vives. * Observa y discrimina. * Sigue suprimiendo todas las identidades que no son tú: la familia, el cuerpo, la mente. En ese vacío, cuando todo lo que no eres tú ha sido eliminado, tu ser emerge de pronto. Por primera vez te encuentras contigo mismo, y ese encuentro se convierte en maestría.
No se puede detener el pensamiento. No es que no se detenga, pero no se puede detener. Se detiene por sí solo. La no-mente no surge deteniendo el pensamiento. Cuando ya no hay pensamiento, hay no-mente. Pero el esfuerzo de detenerlo creará más ansiedad, creará conflictos, hará que te dividas. * Porque la quietud forzada no es silencio. Por debajo, en las profundidades del subconsciente, la mente reprimida sigue funcionando. ¿Qué es lo que hay que hacer? * Observa. No trates de detenerla. No hay necesidad de realizar ningún acto contra la mente. * No intentes detener la mente o el pensamiento… solo obsérvalo, déjalo fluir. * Observar la mente significa mirarla con profundo amor, con profundo respeto, con reverencia. * La mente en sí misma no tiene nada de malo. Pensar no tiene nada de malo en sí mismo. Es un proceso muy bello, como otros procesos. *
Observa los sutiles matices de la mente, los giros repentinos, los hermosos giros. Los saltos bruscos, los juegos que la mente juega sin parar. Los sueños que teje, la imaginación, la memoria, las mil y una proyecciones que crea. ¡Observa! Mantente aparte, a distancia, sin participar, y poco a poco empezarás a sentir… Cuanto más a fondo observes, más profunda se hace tu conciencia. Empiezan a aparecer nuevos huecos, intervalos… Un pensamiento se va y todavía no llega otro, y se forma un hueco. Una nube pasa, otra está llegando, y entre ellas hay un espacio. En esos espacios, por primera vez percibirás vislumbres de la no-mente. * Ves con claridad, ves con penetración. Toda la existencia se vuelve transparente. *
Cuando pasa un pensamiento, lo observas. Cuando pasa un intervalo, lo observas. Ahora no tienes una intención fija. No dices: «me gustaría ver los intervalos». Eso es una tontería, porque en cuanto te enganchas a mirar solo los intervalos, has decidido otra vez en contra del pensamiento. I entonces, los intervalos desaparecerán. Sólo se producen cuando estás aparte, muy distanciado. Se presentan solos, no se pueden provocar. Es algo que ocurre , tú no puedes forzar que ocurra. Son sucesos espontáneos.
Sigue observando. Deja que los pensamientos vengan y se vayan adonde quieran irse. No pasa nada malo. No intentes manipular y no intentes dirigir. * A veces transcurrirán minutos sin ningún pensamiento; no habrá tráfico… un silencio total, sin perturbaciones. Cuando aparezcan los huecos más grandes, surgirá en ti una nueva claridad. No sólo tendrás claridad para ver el mundo; serás capaz de ver el mundo interior. *
Pero no te enganches tampoco a eso. Ese enganche es alimento para la mente, que seguirá adelante. Entonces, cuando quieres pensar, piensas; si necesitas el pensamiento, lo utilizas. Si no necesitas el pensamiento, lo dejas descansar. No es que la mente ya no esté ahí… la mente sigue ahí, pero tú puedes utilizarla o no. * Tú no le has dado reposo; por eso la mente se vuelve mediocre. Se está usando continuamente, está cansada, y eso sigue y sigue. Trabaja de día, trabaja de noche… de día piensas, de noche sueñas. Un día tras otro, sigue trabajando vives setenta u ochenta años, habrá estado trabajando todo ese tiempo. *
Pero no hay manera de detenerla a la fuerza. No seas violento. Muévete con cariño, con profunda reverencia, y empezará a ocurrir por sí solo. Tú limítate a observar y no tengas prisa. La mente moderna tiene mucha prisa. Quiere métodos instantáneos para detener la mente. De ahí el atractivo de las drogas. Puedes obligar a la mente a detenerse utilizando drogas, productos químicos, pero así estás siendo violento con el mecanismo. Eso no es bueno, es destructivo. De ese modo, no adquirirás maestría. Puedes conseguir detener la mente por medio de drogas, pero entonces las drogas te dominarán a ti, no vas a ser tú el amo. Simplemente, has cambiado de jefe, y has cambiado para peor… Ahora las drogas tendrán poder sobre ti, te poseerán; sin ellas, no serás nadie.
La meditación no es un esfuerzo contra la mente, es una manera de comprender la mente. Es un modo muy cariñoso de contemplar la mente… * Se detiene por sí sola, y entonces es hermosa. Cuando algo sucede sin ninguna violencia, posee una belleza propia. Tiene un desarrollo natural. *
Fuente: ★ Mente y meditación
★ Mente y meditación Cuando la mente no tiene pensamientos, eso es lo que se conoce como meditación. La mente se queda sin pensamientos en dos estados: el sueño profun... | |||||||
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miércoles, 5 de agosto de 2015
Ejercicios de musculación imprescindibles para el corredor
Lo importante que es trabajar la fuerza en el corredor. Muchas veces nos comentas que si se dispone de poco tiempo es difícil encajar un día para ir al gimnasio.
.Hoy planteamos esos ejercicios de musculación que no deben faltar en la rutina del corredor.
.Son ejercicios simples pero muy efectivos, que podemos hacer en casa o antes de salir un rato a trotar. Hemos seleccionado sobre todo ejercicios del tren inferior, que es lo que más nos va a interesar trabajar.
.La forma de trabajar la fuerza va a depender mucho de los días que dispongáis para ello y vuestro nivel. Ya sea en circuito, de forma aislada o trabajando los diferentes tipo de fuerza, lo importante es que la fuerza esté presente en nuestro entrenamiento.
-sentadillas:
. Es un ejercicio que implica una gran masa muscular y que nos traerá muchos beneficios para nuestra entrenamiento de carrera.
.Implicación en la carrera de la sentadilla
Debido a la gran masa muscular que implica este ejercicio, se trabaja muy bien la potencia del tren inferior.
Además, al poder comprometer una cantidad considerable de peso, también entran en juego músculos estabilizadores como los abdominales, muy importantes para la conexión entre tren inferior y superior.
En corredores de distancia corta, como los 5 kilómetros, es un ejercicio perfecto para ganar potencia y velocidad de carrera. No obstante, para larga distancia también es un ejercicio muy completo, al blindarnos contra las lesiones y darnos un extra para poder mejorar nuestra velocidad de crucero.
Yo consideraría a las sentadillas un ejercicio fundamental y básico para el corredor. En épocas de pretemporada nos permite ganar masa muscular. Cuando hacemos series pesadas, de 4-6 repeticiones, nos proporciona coordinación intermuscular, muy importante para la técnica. Al trabajar con 10-15 repeticiones, hacemos hincapíe en la fuerza-resistencia.
--Músculos implicados al hacer sentadillas:
Músculos primarios: cuádriceps y glúteos.
Músculos secundarios: isquiotibiales y gemelos.
Técnica de ejecución para una sentadilla perfecta
Músculos secundarios: isquiotibiales y gemelos.
Técnica de ejecución para una sentadilla perfecta
De pie, con los piernas separados a la altura de los hombros y pies ligerramente mirando el exterior, pondremos la barra sobre trapecio y deltoides.
Al iniciar el movimiento de bajada, miraremos hacia delante e iniciaremos la inspiración.
Intentaremos que, al bajar, la posición de las rodillas no sobrepase el límite de la punta del pie.
Cuando los muslos estén paralelos al suelo o ligeramente por debajo, empezaremos el movimiento de subida.
Debemos evitar arquear la espalda, para ello, nos serviremos de la contracción abdominal, que nos ayudará a estabilizar la zona.
Consejos de seguridad al hacer sentadillas
Intentaremos que, al bajar, la posición de las rodillas no sobrepase el límite de la punta del pie.
Cuando los muslos estén paralelos al suelo o ligeramente por debajo, empezaremos el movimiento de subida.
Debemos evitar arquear la espalda, para ello, nos serviremos de la contracción abdominal, que nos ayudará a estabilizar la zona.
Consejos de seguridad al hacer sentadillas
.Si descuidamos la técnica, la sentadilla puede ser un ejercicio muy lesivo. Asegúrate de hacer la sentadilla en un lugar seguro, donde puedas apoyar la barra en caso de fatiga. También se puede hacer con un compañero a cada lado de la barra, de tal forma que cada uno asegure un lado.
.La colocación de la barra también es fundamenta. Debemos evitar que la barra se apoye sobre las vértebras cervicales, ya que éstas sufrirán con tanto peso encima. Apoya la barra solo en los trapecios y hombros.
.Puede que tengamos poca flexibilidad en la articulación del tobillo, algo que nos impedirá hacer la sentadilla correctamente. Puedes apoyar los talones sobre una superficie algo elevada, como un disco o una tabla, así ganarás rando de movimiento.
.Por último y una de las cosas más importante, hay que evitar arquear la espalda, ya sea pronunciando la cifosis dorsa o la lordosis lumbar. Teniendo en cuenta que tenemos peso encima, a nuestras vértebras no les conviene inclinarse mucho, ya que pueden presionar o pellizar los discos intervertebrales o nervios.
.Diferentes alternativas para trabajar las sentadillas:
Para iniciarnos en la sentadilla, yo aconsejaría realizarla sin peso o sólamente con una barra. Lo primero y principal es aprender la técnica, después, podemos comenzar a cargar.
Si no gusta hacer la sentadilla con la barra, siempre podéis coger mancuernas o discos, aunque yo os aconsejo hacer las sentadillas en la silla rumana, otra opción que es intensa pero que no necesita de barra encima de los hombros.
La opción más complicada, donde también trabajaréis el equilibrio y la propiocepción, es hacer la sentadilla con una sola pierna. Es un ejercicio muy complicado, pero una vez que se domina, es muy eficaz y contribuye a mejorar la técnica de carrera.
Fuente: Vitonica
martes, 4 de agosto de 2015
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