jueves, 21 de septiembre de 2017

DÍA MUNDIAL DEL ALZHEIMER




El 21 de septiembre se conmemora el día mundial del Alzheimer, fecha elegida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Federación Internacional de Alzheimer.
En 1907 el médico neurólogo alemán Aloís Alzheimer presentó la sintomatología de su paciente, quien sufría de graves problemas de memoria y otras neuropatías. Sus reflexiones lo llevaron a postular: “La enfermedad comienza insidiosa, con debilidad, dolores de cabeza, vértigos, e insomnio suave. Irritabilidad y pérdida severa de memoria. Los pacientes se quejan amargamente de sus síntomas. La enfermedad se asocia ocasionalmente a un ataque apoplégico repentino seguido por hemiplejia. La pérdida progresiva de memoria y de la mente aparece más adelante, con los cambios repentinos del humor, fluctuando entre la euforia suave y el hypchondriasis exagerado; la enfermedad conduce al estupor y al comportamiento infantil. Las características se diferencian de pacientes con parálisis general, por un patrón organizado del comportamiento y por la capacidad general del razonamiento”
En un futuro próximo, según estudios de la OMS, las personas que serán diagnosticadas con la enfermedad descripta por el médico alemán se incrementarán. Se estima que para el año 2030 65.7 millones de personas sufrirán esta afección, duplicando el número en tan solo veinte años. Esto tiene un porqué, la causa más evidente es el aumento constante de la esperanza de vida.
Los avances en la investigación clínica han mostrado que 20 años antes de presentarse esta alteración de forma radical comienza a evidenciarse una etapa presintomatológica. Comprender estas señales podrían ayudar a un mejor diagnostico / tratamiento.
Las enfermedades cardiovasculares están ligadas fuertemente con las afecciones neurocognitivas. El Dr. Augusto Vicario, ex presidente de la Sociedad de Cardiología de Buenos Aires, miembro del Comité ejecutivo del Programa Nacional de Alzheimer, postula una serie de ítems a tener presente: 1) los pacientes con hipertensión y daño vascular cerebral tienen mayores probabilidades de padecer demencia; 2) el alzhéimer es más frecuente en pacientes con factores de riesgo y enfermedad vascular que los casos de demencia vascular; 3) la asociación de la patología vascular cerebral con la enfermedad neurodegenerativa condiciona un deterioro cognitivo mayor; 4) investigaciones recientes mostraron que controlando los factores de riego vasculares en personas diagnosticadas con alzheimer contribuye en forma favorable a que la declinación cognitiva sea más lenta. Por lo tanto “factores de riesgo, tales como la hipertensión arterial, la hipercolesterolemia y la diabetes, que dañan la salud vascular, contribuyen a precipitar, agravar y empeorar el pronóstico de las demencias”. Los problemas vasculares deterioran las arterias cerebrales por tal motivo una prevención primaria y secundaria sólida a partir de los 50 años podría ayudar a evitar padecer la enfermedad a futuro.
No se debe esperar una droga que disminuya los padecimientos de la enfermedad, por el contrario, el Estado como los profesionales médicos deben intervenir en la prevención. Los factores genéticos, los depósitos de amiloide cerebral y la edad no son controlables, pero el diseño de políticas sanitarias con sustento, y cambios en la reflexión médico – paciente impactarán en el número de personas con probabilidades de padecer alzheimer.
La conclusión Vicario es “no podemos restringir nuestro esfuerzo contra la enfermedad de alzheimer a la simple espera de una droga que cure (que por cierto es necesaria), sino que nuestra razón de fin debe enfatizar la promoción y prevención de la salud vascular”
 — con Ana Maria Montiel.

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ACEITE DE OLIVA, BENEFICIOS DEL ORO LIQUIDO



En las últimas décadas del siglo pasado, diversos estudios han comprobado las cualidades nutricionales del aceite de oliva y han confirmado que su consumo influye positivamente en la prevención de la aterosclerosis, protegiendo así frente a las enfermedades cardiovasculares. Pero esta es tan solo una de las numerosas virtudes del llamado oro líquido. Aquí te presentamos algunos de los beneficios que el aceite de oliva puede aportar a tu organismo

Beneficios del aceite de oliva para la salud
Previene las enfermedades cardiovasculares: los ácidos grasos presentes en el aceite de oliva virgen, especialmente el ácido oleico, contribuyen a reducir los niveles de colesterol LDL (colesterol malo), mientras que aumentan los de colesterol HDL, o colesterol bueno, incrementan la vasodilatación arterial, mejorando la circulación sanguínea y disminuyendo la presión arterial.
Favorece la función digestiva y reduce la secreción ácida gástrica, protegiendo frente a las enfermedades gastrointestinales.
Ayuda a combatir el estreñimiento, por tener un suave efecto laxante, y mejora la absorción intestinal de los nutrientes.
Disminuye la incidencia de complicaciones en los pacientes con diabetes mellitus tipo II. Un elevado consumo de grasa saturada conduce a sobrepeso y obesidad, importantes factores de riesgo para la aparición y empeoramiento de esta enfermedad, por eso las recomendaciones nutricionales para personas con diabetes tipo II, aunque individualizadas según las características del paciente, suelen incluir la dieta mediterránea y el consumo de ácidos grasos monoinsaturados, sobre todo ácido oleico.
Contribuye a una correcta mineralización de los huesos, y a su desarrollo. Es, pues, muy importante, que esté presente en la dieta de los niños durante el crecimiento, y también en la edad adulta para limitar la pérdida de calcio que se produce durante el envejecimiento, y que puede desembocar en patologías como la osteoporosis.
Desempeña un papel protector frente al estrés oxidativo celular por su elevado contenido en antioxidantes fenólicos, como la vitamina E.
Aumenta la longevidad, al reducir las muertes por enfermedades cardiovasculares y cáncer. Los resultados obtenidos en diversos estudios científicos han demostrado una menor incidencia de varios tipos de cáncer en países mediterráneos (los principales consumidores de aceite de oliva) en comparación con países del Norte de Europa y Estados Unidos. Es lo que ocurre, por ejemplo, con el cáncer de mama, relacionado con el consumo de grasa saturada de origen animal.



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sábado, 16 de septiembre de 2017

12 Consejos para CORREr CORREctamente

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La Carrera: Combinación de Fuerzas.


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Hidratarse Naturalmente

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Cómo entrenar las series cortas


Consideraremos series cortas aquellas que estén por debajo de los 600 metros.
-La recuperación entre cada serie variará en función de nuestra condición física, aunque se aconseja que sea suficientemente prolongada para poder realizar cada repetición lo más rápido posible.
--Las series podemos hacerlas bajo dos sistemas: consecutivas o por bloques. Veamos un ejemplo de cada uno de estas opciones:
1)-CONSECUTIVAS:
- 20 x 200 m recuperando de 30 segundos a 1 minuto.
- 15 x 300 m recuperando de 45 segundos a 1:15.
- 12 x 400 m recuperando de 1 a 2 minutos.
- 10 x 500 m recuperando de 1:15 a 2:30.
- 8 x 600 m recuperando de 1:15 a 2:30.
Las distancias totales de las series se pueden reducir si nuestro estado de forma no es muy avanzado, o bien si pretendemos competir sobre carreras más cortas (3 kilómetros, por ejemplo).
2)-POR BLOQUES:
- 3 x 8 x 200 m recuperando de 20 a 40 segundos y de 1 a 2 minutos.
- 3 x 5 x 300 m recuperando de 30 a 40 seg. y de 1 a 2:30 minutos.
- 3 x (4 x 400 m) recuperando de 30 a 45 segundos y de 1:30 a 2 minutos.
- 3 x 3 x 500 m recuperando de 45 segundos a 1 minuto y de 2 a 3 minutos.
- 2 x 4 x 600 m recuperando de 45 segundos a 1 minuto y de 2 a 3 minutos.
3)-SIETE CONSEJOS PARA LAS CARRERAS CORTAS
- Un día a la semana de series cortas es lo ideal, acompañándolo de otro de series largas. En cualquiera de los dos casos, y si vas a hacer carreras cortas no superes los 8km de series por entrenamiento.
- Calienta y estira muy bien antes de empezar el entrenamiento de velocidad. Piensa que vas a realizar un esfuerzo muscular muy exigente, y más si no estás habituado a él.
- Si notas que te “pesan” mucho las piernas o que las sientes “duras", no te preocupes: la culpa es del ácido láctico, que se te ha acumulado en demasía, al solicitar tus músculos del tren inferior mucho oxígeno en poco tiempo. A medida que te vayas acostumbrando a realizar series cortas, estos síntomas desaparecerán o serán menos evidentes.
- Ante una situación como la anteriormente descrita, te recomendamos estirar suavemente antes y después de realizar las series, así como “trotar” unos 5 ó 10 minutos al finalizarlas.
- Recuerda que debes realizar las series “en progresión”, dejando las más rápidas para el final. No tiene ningún sentido hacer las primeras series muy rápidas y “arrastrarse” en las últimas.
- Ponte zapatillas de competición o clavos para hacer las series (si las haces en tartán, en éste último caso). No te pongas nunca zapatillas muy pesadas, puesto que las series cortas son para correr deprisa. No estás haciendo un entrenamiento de musculación.
- Las series también puedes hacerlas en forma de fartlek, si no tienes un tramo medido. Por ejemplo, 20 minutos de calentamiento y luego 10 “cambios” de 1:30 más vivos intercalando entre cada uno de ellos 1 minuto al trote para recuperas. Acabar con 5 o 10 minutos muy suaves antes de estirar.
Fuente: Revista Runners